La Ruta de Sandra y su Familia gracias al Tratado de Libre Comercio

 

Sandra llegó a Canadá con una claridad inusual: no quería un camino incierto, ni depender de procesos largos, ni arriesgar la estabilidad de su hijo. Eligió una ruta diferente, estratégica y disponible sólo para ciertos países: el FTA Closed Work Permit, un permiso de trabajo vinculado al Tratado de Libre Comercio entre Chile y Canadá.

Su empleador pudo contratarla sin LMIA, simplemente porque ella es chilena y su profesión estaba alineada con las categorías del tratado.
Ese pequeño detalle —que la mayoría desconoce— abrió un camino completo para su familia.

Mientras Sandra ingresó con su FTA Closed Work Permit, su esposo Christian obtuvo un Open Work Permit. Esto le permitió incorporarse rápidamente al mercado laboral canadiense, elegir dónde trabajar y estabilizar los ingresos familiares desde los primeros meses.

Pero la parte más profunda de esta historia es Pablo, su hijo.
Pablito tiene autismo, y para Sandra y Christian, la integración escolar era el punto central del proyecto familiar.

Hoy, Pablito asiste a un colegio en Pembroke, Ontario, donde recibió algo que en Chile nunca habían encontrado:
acompañamiento, personal especializado, respeto por la neurodiversidad y un ambiente escolar diseñado para que él crezca a su ritmo.

Sandra suele repetir una frase:
"En Canadá no tuvimos que explicar cada cosa. Nos entendieron desde el principio."

Lo más valioso para ellos no fue sólo migrar.
Fue migrar bien, con un permiso sólido, con derechos claros, con un colegio que acoge a su hijo y con un país que valora familias completas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario